Agricultura Moderna

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Piensa en esto cuando plantes tu huerto: costos y consideraciones

Publicado el 04 diciembre 2017

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¿En qué debes pensar cuando vas a poner un huerto? ¿Cuáles son los parámetros que debes considerar? Lo primero será la locación: ¿dónde pondrás tu huerto? Cada sitio tiene necesidades distintas.

Un huerto en la azotea presenta retos distintos a uno comunitario, en un camellón o en un área verde dentro de una unidad habitacional. Hemos hablado antes de que debes escoger lo que vayas a consumir: mientras más valor (nutricional, de sabor, de rendimiento) tenga para ti un cultivo, más atención le prestarás, pero ¿cómo hacerlo y cuánto cuesta?

Vamos por partes:

  1. Elige un sitio:
    1. Tu azotea: tiene muchas ventajas: nadie te dirá nada (al menos, en principio) y es un lugar de fácil acceso. Puedes vigilar con regularidad lo que has sembrado y estar al pendiente de las exigencias de tus hortalizas (como fertilizar, podar, desbrozar, etcétera).
    2. Un área común vecinal: su ventaja principal es que pueden dividirse el trabajo entre los vecinos y asignar a cada quien lo que le resulte más fácil hacer. Otra ventaja es que suelen ser espacios más grandes que permiten una mayor variedad sembrada.
    3. Un huerto comunitario en un terreno o área común urbana: presenta más retos en su cuidado —por la extensión, por la distancia que pueda haber entre quienes cultivan y las plantas— pero también permite una dinámica más cercana a la que hay en el campo y un mayor rendimiento.
  2. Elige una siembra:
    1. Monocultivo: Puedes elegir sembrar una sola cosa en el espacio que tienes. La ventaja será que reducirás el esfuerzo a la hora de cuidar de tus plantas. Estarás al pendientes siempre de las mismas plagas.
    2. Cultivo diferenciado: Si siembras un par de cosas que pueden hacer sinergia tendrás un suelo más rico si has elegido un huerto comunitario, serás un poco vulnerable al ataque de plagas que si tienes tu sembradío en macetas en casa. También estarás ocupado en distintos momentos con distintas cosas, pero tendrás productos durante una temporada más larga.
    3. Cultivo múltiple: Si siembras más de dos tipos de cultivos, tendrás menos posibilidades de perder toda tu cosecha, menos plagas atacarán a tus cultivos y enriquecerás más fácilmente el entorno, no sólo el suelo.

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Los costos fijos serán: el riego (el agua), el abono (fertilizante) y, si es el caso, los pesticidas (ya sean orgánicos o químicos). Los costos que harás una sola vez o que pueden variar son: la tierra (el sustrato en el que estén sembradas las plantas), el vegetal a sembrar (puedes comprar semillas o usar alguna pieza ya comprada para sacar de ella “hijos”, como en el caso de las papas), y protección para tus plantas en las temporadas extremas (como son mallas o toldos).

Con esto en mente, tendrás que decidir qué tipo de huerto quieres tener.

En casa, las macetas de barro, terracota o cerámica le darán un aire entrañable y agradable al espacio, pero tal vez sean caras para ti –o frágiles. Sin embargo, hay opciones económicas: puedes sembrar en cajas de cartón, en llantas que ya no se usan, en cubetas de plástico que alguna vez tuvieron otro propósito o en sacos y costales. Puedes reciclar, reusar y usar tu creatividad para la siembra.

En un huerto comunitario, en un área pública, puedes aplicar los mismos principios. Por supuesto, en un huerto más amplio tendrás costos más altos en principio. Tus gastos fijos de agua y abono, por ejemplo, se multiplicarán por la cantidad de la tierra que tengas disponible para sembrar, por otro lado, el rendimiento será mayor: habrá más producción en estos huertos que en la azotea de un edificio y al final, los costos serán bastante económicos. El ahorro que puedes tener en cualquier caso es muy significativo (aquí puedes leer algo al respecto). Un huerto variado que incluya plantas de distintos grupos puede aportar todos los vegetales que requieres y gastarás menos en los complementos. Además, podrás vender o hacer trueque con lo que te sobre.

En realidad, un huerto doméstico o urbano es una de las mejores inversiones que puedes hacer, ya que ayuda a reducir el desperdicio y al final termina por cuidar tu bolsillo.

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