La maleza es un problema para los agricultores porque hace que sus cosechas tengan problemas. No importa cuál sea el cultivo del que se trate si una planta crece en el terreno empezará a competir con la planta que se está sembrando, lo que puede llegar incluso a la pérdida total de la cosecha.
En casos menos extremos se pierde una buena parte de lo sembrado o se tiene que invertir más dinero en el campo lo que al final genera pérdidas para los agricultores a la hora de vender sus cosechas.
Maleza en el arroz
Por ejemplo, en el caso del arroz, provoca un bajo crecimiento del cultivo, causa daños a las plantaciones y problemas en sus semilleros.
El arroz, el trigo, la cebada y el maíz son los cereales más cultivados en los países en desarrollo. Son la base fundamental de la alimentación de su población por lo que es muy importante el rendimiento de estas cosechas.
La maleza en el arroz invade los espacios libres donde no crece el cultivo haciendo que éste pierda por la competencia de nutrientes. Es más probable que crezca cuando se siembra el cultivo de forma directa que cuando se hacen trasplantes, sin embargo, hacerlo así eleva el costo de producción.
Algunas malezas tienen un patrón de madurez similar al arroz, por eso deben controlarse usando métodos preventivos, ya que dependiendo del tipo de maleza, sus semillas pueden propagarse a través del agua, animales que pastorean cerca, aves o por el fango que se adhiere a herramientas y al calzado de los agricultores.

Maleza en el frijol
Otro caso que similar es el del frijol, la maleza que más lo ataca en México son dos hierbas conocidas como gordolobo y quelite. Sin embargo, se han contabilizado cerca de 20 tipos diferentes de malezas que pueden crecer y causar las pérdidas en rendimiento de este cultivo.
Un manejo inadecuado de la maleza no solo afecta la producción, también aumenta la dificultad durante la cosecha.
En México el frijol es un cultivo básico. Zacatecas es el principal productor, ya que siembra más de 500 mil hectáreas al año; a pesar de esto, la superficie cosechada cada vez es menor debido a los efectos del clima, las plagas, las enfermedades y/o los efectos de las malezas. Específicamente por este último factor, en la región del altiplano del estado, el rendimiento se ha visto reducido entre 76 y 81% por efecto de competencia.
Para minimizar los problemas ocasionados por malezas, lo mejor es implementar un programa de manejo previo a la plantación de cuatro fases:
- Identificación de la maleza y de su ciclo de vida. Hay que conocer su nombre para saber qué tipo de herbicida es el indicado para controlarla. También, debe conocerse su capacidad reproductiva para planear el combate sobre épocas de germinación.
- Conocimiento de las opciones disponibles sobre manejo de malezas. Las poblaciones de maleza suelen presentar diferente distribución en los terrenos, puede distribuirse en línea, concentrada o uniforme, de esto también depende la elección de la forma de control.
- Eliminación de las malezas antes de la siembra
- Evaluar e implementar combinaciones de métodos efectivos para controlar la maleza cuando aparezca.
Las malezas forman parte de un agroecosistema y están en constante interacción con los cultivos, es por eso que el desarrollo de cualquier sistema de manejo requiere del conocimiento de las malezas y no solo del cultivo que esté tratando.
Se ha comprobado que los herbicidas son la mejor forma de manejar la maleza porque no representan ningún daño al medio ambiente, a quiénes lo utilizan, o a los cultivos. Haciendo de éstos la mejor solución para el problema.
Fuente:
INIFAP. (2008). Manejo de maleza en Frijol. En Tecnología para la producción de frijol en el norte centro de México (216). México: SAGARPA. Disponible en digital.
Labrada R. et. al. “Manejo de malezas para países en desarrollo” Roma. FAO. 1996.Disponible en digital.