<img height="1" width="1" src="https://www.facebook.com/tr?id=140733430110391&amp;ev=PageView &amp;noscript=1">

Tecnología

LECTURA DE 2.6 MIN

Biofertilizantes: desperdicios orgánicos con alto potencial

Publicado el 07 marzo 2018

1A_biofertilizante
     

Los biofertilizantes son productos desarrollados a partir de una bacteria u hongo con la misión de nutrir el suelo de un cultivo. Esta reestructuración biológica aporta principalmente nitrógeno y fósforo a las plantas.

La ventaja de esta práctica es que el cultivo de estas bacterias es muy sencillo, pues crecen generalmente en materia orgánica, incluyendo desperdicios de frutas, verduras y hasta café.

En México, el uso de biofertilizantes es promovido por organismos como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP). Desde 2000, este organismo realiza importantes actividades para acercar a los agricultores a esta biotecnología que fortalece sus tierras y les imprime mayor rendimiento.

¿Cuáles son los principales beneficios? Aunque depende del tipo de microorganismos que utilicen, el INIFAP asegura que hay ventajas generales como:

Aumentar:

    • La capacidad para absorber agua y nutrientes
    • El crecimiento y vigor de las plántulas
    • El rendimiento de los cultivos en campo o invernadero (de 15 a 50 por ciento)

Reducir:

    • El tiempo de cosecha (entre siete y nueve días menos)
    • El requerimiento de riego
    • La contaminación ambiental

Una micro-comunidad que alimenta al mundo

 

Los inoculantes son los microorganismos que se utilizan para la creación de biofertilizantes, un inoculante está integrado por una o más cepas de bacterias en un material conocido como acarreador que sirve de soporte y protección.

Su formulación también puede incluir elementos químicos para aumentar la resistencia de las plantas a patógenos o para incrementar la supervivencia de las bacterias.

Dependiendo de su forma física, los biofertilizantes son aplicados a las plantas, la forma más común es el polvo y es el más utilizado para el tratamiento de semillas antes de ser sembradas. Otra forma de aplicarlo es en una suspensión, que es la mezcla del polvo disuelto en algún líquido (casi siempre agua). Esto se aplica en los surcos o poco antes del trasplante.

También existen caldos de cultivo, geles y materia granular que se aplican a los sistemas de riego, composta y directamente al fruto o a la flor. La mayoría no son excluyentes, lo que quiere decir que muchas veces el agricultor puede emplearlo de más de una forma.

2A_biofertilizantes

La biotecnología es muy precisa, funciona en ambientes controlados, con cultivos específicos y no siempre funciona en todos los contextos. Por eso, los investigadores consideran que la efectividad de su uso depende de las cepas utilizadas, la forma en la que se produjo, el almacenamiento y el proceso de aplicación.

Un último punto que toman en consideración los investigadores tiene que ver con los procesos legales para su uso. Por eso, desde 2003 existe la Red Iberoamericana de Fertilizantes Biológicos para la Agricultura y el Medio Ambiente (BIOFAG). Este organismo tiene la misión de facilitar la integración de estas tecnologías y compartir prácticas legales de todos los países.

Aquí están inscritos 60 grupos de investigación y empresas productoras de inoculantes pertenecientes a Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Cuba, España, México, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela. Estas participaciones abren paso a la tecnificación del campo para beneficio de todos y permiten el mejor aprovechamiento de recursos para consolidar un mejor futuro alimenticio.

Fuente:

Aguado, Santacruz Armando. Et. al. “Introducción al uso y manejo de los biofertilizantes en la agricultura”. SAGARPA. 2012

Suscríbete a nuestro newsletter

¿Disfrutaste este artículo? No olvides compartirlo

     
¿Qué estás buscando?|